Vidrio y cromo
El metal pulido se queda con toda la luz de la sala. Cuernos, cadenas y rodillas son la misma plata. Donde hubo un rostro, hay un espejo. Solo la esfera pequeña del suelo conserva una forma propia. Su reflejo no muestra ni el techo ni la ventana de fuera de la carta. Te inclinas, y lo que te devuelve la mirada no es nadie de dentro de la carta. Es tu contorno, que ya lleva puesta la cadena.
- El Loco
- El Mago
- La Sacerdotisa
- La Emperatriz
- El Emperador
- El Hierofante
- Los Enamorados
- El Carro
- La Fuerza
- El Ermitaño
- La Rueda de la Fortuna
- La Justicia
- El Colgado
- La Muerte
- La Templanza
- El Diablo
- La Torre
- La Estrella
- La Luna
- El Sol
- El Juicio
- El Mundo