Sacar una carta · ¿Qué es el tarot?
La historia del tarot
TAROT
El tarot nació en el norte de Italia, en la primera mitad del siglo XV, como baraja para jugar. Pasaron más de trescientos años, hasta finales del siglo XVIII, antes de que se empezara a usar para la adivinación. La historia de que el tarot viene del antiguo Egipto es muy conocida, pero no hay ninguna prueba de ella.
Cronología
- Década de 1370Los naipes, antepasados de las barajas actuales, llegan a Europa desde el mundo islámico
- H. 1418–1425Según los documentos, Filippo Maria Visconti, duque de Milán, encarga una baraja especial pintada con dioses (las cartas se han perdido)
- 1440Un documento de Florencia nombra por primera vez las cartas de trionfi
- Décadas de 1440 a 1460Se pintan a mano barajas para las familias Visconti y Sforza de Milán
- H. 1500Empieza a usarse el nombre tarocco
- Siglos XVII y XVIIIEn Francia se fabrican en serie barajas grabadas en madera y toma forma el modelo que más tarde se llamará Tarot de Marsella
- 1781Court de Gébelin escribe que el tarot es un libro del antiguo Egipto
- Década de 1780Etteilla publica un libro sobre cómo leer el tarot y una baraja pensada para la adivinación
- Década de 1850Éliphas Lévi relaciona los 22 arcanos mayores con las 22 letras del alfabeto hebreo
- 1888Se funda en Londres la Orden Hermética de la Aurora Dorada, que une el tarot a la astrología y la cábala
- 1909Se publica la baraja Rider–Waite–Smith
- 1969Se publica la baraja de Thoth
- Década de 1970Las reediciones de la Rider–Waite–Smith circulan ampliamente y el tarot se da a conocer en Japón como baraja adivinatoria
Nació como juego de naipes
A finales del siglo XIV, los naipes llegaron a Europa desde el mundo islámico. Tenían cuatro palos, cada uno con cartas numeradas y figuras, muy parecidos a los naipes que conocemos.
En la primera mitad del siglo XV, en las cortes del norte de Italia, se añadió a esta baraja una serie de cartas ilustradas. Estas cartas añadidas se llamaban trionfi, «triunfos», y ganaban a todas las demás en el juego. La palabra «triunfo» de los juegos de naipes españoles viene de ahí.
El documento más antiguo que las nombra es de Florencia, de 1440. Antes aún, hacia 1418–1425, una carta habla de que Filippo Maria Visconti, duque de Milán, encargó una baraja especial pintada con dioses. Pero esas cartas se han perdido, y no podemos saber si tenían la misma forma que el tarot.
Las barajas Visconti–Sforza
Las cartas de tarot más antiguas que se conservan son cartas pintadas a mano para los Visconti y los Sforza, señores de Milán. Son lujosas, con pan de oro, y se conservan unos quince juegos, la mayoría solo en parte. Están en la Morgan Library de Nueva York, en la Accademia Carrara de Bérgamo, en la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale y en otras colecciones.
Estas cartas pertenecían a nobles y no se usaban para adivinar, sino para un juego en el que se sumaban puntos por las bazas ganadas con triunfos.
El nombre «tarocco»
Hacia 1500, el nombre tarocco (en plural, tarocchi) empezó a sustituir a trionfi. En francés pasó a ser tarot. No se sabe de dónde viene la palabra.
Difundido por el grabado en madera
En el siglo XVI se empezaron a imprimir cartas con planchas de madera, y pasaron a ser algo con lo que podía jugar la gente de las ciudades, no solo la nobleza.
En la Francia de los siglos XVII y XVIII, muchos naiperos fabricaron barajas de tarot a partir de casi el mismo modelo. Son conocidas, por ejemplo, las cartas de Jean Noblet de París (hacia 1650), Jean Dodal de Lyon (hacia 1700) y Nicolas Conver de Marsella (1760). Este modelo acabó llamándose Tarot de Marsella.
Los juegos con tarot siguen vivos hoy. En Francia se juega mucho al jeu de tarot; en Austria y otros lugares de Europa central, el juego se conoce como Tarock; y en Bolonia, en Italia, todavía se juega al tarocchino.
Se convierte en baraja adivinatoria
La teoría egipcia (1781)
En 1781, el erudito francés Antoine Court de Gébelin escribió en su obra Le Monde primitif (El mundo primitivo) que el tarot era lo que quedaba del «Libro de Thoth», en el que los sacerdotes del antiguo Egipto habían guardado su sabiduría. El mismo volumen incluye un ensayo del conde de Mellet sobre cómo usar el tarot para adivinar.
En aquella época nadie sabía leer aún los jeroglíficos, así que no había manera de comprobarlo. Y después de que se descifraran, no se encontró nada que los uniera al tarot. Aun así, la teoría hizo que la gente viera el tarot como unas «cartas misteriosas».
Etteilla (década de 1780)
El adivino parisino Etteilla (de nombre real Jean-Baptiste Alliette) publicó en la década de 1780 libros sobre la adivinación con tarot y, más tarde, una baraja pensada para adivinar. Se dice que es la primera persona documentada que se dedicó profesionalmente a echar las cartas del tarot.
Unido al esoterismo (siglo XIX)
En la Francia del siglo XIX, Éliphas Lévi relacionó, en obras de la década de 1850, los 22 arcanos mayores con las 22 letras del alfabeto hebreo. Esta idea de superponer la cábala (el pensamiento místico judío) al tarot fue la base de muchas interpretaciones posteriores.
La Orden Hermética de la Aurora Dorada, fundada en Londres en 1888, partió de ahí y estableció correspondencias detalladas entre las cartas, la astrología, las letras hebreas y la cábala. Fue esta orden la que intercambió la Justicia (8) y la Fuerza (11), para que la Fuerza, ligada a Leo, y la Justicia, ligada a Libra, siguieran el orden del zodíaco.
Por la misma época se difundió la teoría de que el tarot lo habían traído a Europa los «gitanos» (el pueblo romaní). Pero el tarot ya se usaba en las cortes italianas antes de que los romaníes fueran conocidos en Europa, y tampoco esta teoría tiene fundamento.
La baraja Rider–Waite–Smith (1909)
En 1909, la editorial londinense Rider publicó una baraja concebida por Arthur Edward Waite, miembro de la Aurora Dorada, y pintada por la artista Pamela Colman Smith. Al año siguiente, Waite publicó una guía de la baraja, The Pictorial Key to the Tarot.
La novedad de esta baraja fue que las 56 cartas numeradas de los arcanos menores mostraban personas y escenas. Cartas que solo habían mostrado símbolos, como «tres espadas», mostraban ahora, por ejemplo, un corazón atravesado por tres espadas, de modo que se podía adivinar el significado por la imagen.
Se cree que esta manera de poner escenas en las cartas numeradas debe algo a un tarot italiano del siglo XV llamado baraja Sola Busca. La Sola Busca era insólita para su época porque tenía imágenes en las 78 cartas, y en 1907 se entregaron al Museo Británico fotografías de todas ellas. El Diez de Espadas de la Sola Busca y el Diez de Bastos de la Rider–Waite–Smith, por ejemplo, muestran a una figura que carga un haz, en posturas muy parecidas.
En la década de 1970, la baraja Rider–Waite–Smith se reeditó en Estados Unidos y circuló ampliamente, y la mayoría de las barajas que se venden hoy se basan en sus imágenes.
La baraja de Thoth y el siglo XX
El ocultista inglés Aleister Crowley trabajó con la pintora Frieda Harris para crear una nueva baraja entre 1938 y 1943. Es la baraja de Thoth, publicada en 1969, cuando los dos ya habían muerto.
En la segunda mitad del siglo XX se extendió también una manera de ver las cartas como espejos de la mente, inspirada en las ideas del psicólogo C. G. Jung.
En Japón, se dice que el tarot se hizo muy conocido como baraja adivinatoria a partir de la década de 1970, gracias a libros y revistas. La mayoría de los libros y barajas japoneses de hoy siguen también la tradición Rider–Waite–Smith.
Ideas equivocadas frecuentes
- Viene del antiguo Egipto: es una teoría que propuso Court de Gébelin en 1781, sin ninguna prueba. Las cartas de tarot más antiguas son de la Italia del siglo XV.
- Lo trajeron los «gitanos» (el pueblo romaní): es una teoría del siglo XIX que tampoco tiene fundamento.
- Fue una herramienta adivinatoria desde el principio: durante más de trescientos años, el tarot fue sobre todo una baraja para jugar. Solo desde finales del siglo XVIII empezó a usarse para adivinar.
Lecturas recomendadas
- Michael Dummett, The Game of Tarot: From Ferrara to Salt Lake City, Duckworth, 1980
- Ronald Decker, Thierry Depaulis, Michael Dummett, A Wicked Pack of Cards: The Origins of the Occult Tarot, Duckworth, 1996
- Arthur Edward Waite, The Pictorial Key to the Tarot, William Rider & Son, 1910
- Las descripciones de las barajas Visconti–Sforza de la Morgan Library, la Accademia Carrara y la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale
Origen de las imágenes
La ilustración de arriba se hizo para este sitio. Las imágenes de cartas muestran originales de dominio público y proceden de Wikimedia Commons.
- La Esperanza, baraja Cary–Yale: Wikimedia Commons (dominio público; fotografía de la Biblioteca Beinecke, Universidad de Yale)
- La Fuerza, baraja Visconti–Sforza: Wikimedia Commons (dominio público; escaneada de la reproducción de Dal Negro I Tarocchi dei Visconti)
- Tres de Espadas, baraja Rider–Waite–Smith (primera edición, Pam-A): Wikimedia Commons (dominio público; publicada antes de 1931, y el titular de los derechos, Waite, murió en 1942; escaneo cedido por muzendo.jp)
- El Loco, Tarot de Marsella de Jean Dodal: Wikimedia Commons (dominio público)
- El Colgado, Le Monde primitif de Court de Gébelin: Wikimedia Commons (dominio público)
- Diez de Espadas, baraja Sola Busca: Wikimedia Commons (dominio público)
- Diez de Bastos, baraja Rider–Waite–Smith: Wikimedia Commons (dominio público)